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4 señales que indican que un adolescente anda en "malos pasos"

Estar fuera de casa por periodos prolongados, falta de comunicación y no asistir a clases son algunas
martes, 22 de marzo de 2011
Por: Agencias
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En la ciudad de México, cinco mil 339 jóvenes se encuentran en conflicto con la ley; en el 80 por ciento de los casos su conducta delictiva es robo.

Por ello, Raquel Alejandra Olvera, Directora General de Tratamiento para Adolescentes, enumeró algunas señales que indican que los jóvenes "andan en malos pasos".

1. Comunicación. Cuando existe escasa o nula, el adolescente no conversa con sus padres sobre sus actividades, tampoco da detalles de su vida y menos de sus amigos.

2. Poca actividad. Si pasa mucho tiempo dormido o no posee interés de realizar actividades culturales, sociales y deportivas, es un indicio de que algo está mal.

Alejandra Olvera, señala que puede tratarse de un joven que consume drogas. 3. Escuela. Cuando no asiste a su secundaria o preparatoria, es una señal de que el joven se siente insatisfecho en la institución o que hay algua situación que le molesta como el acoso escolar.

4. Ausencia. Cuando el adolescente busca salir desde muy temprana hora o llegar hasta tarde a su hogar.

"Todo esto son señales que dicen el joven no anda en buenos pasos", apuntó la funcionaria.

Recomendaciones para prevenirlo

Antes de que el adolescente, influido por sus amigos o por su deseo de pertenecer a cierto grupo de la sociedad, caiga en actos de delincuencia, Alejandra Olvera recomienda:

Asistir a su escuela. La madre tiene la obligación, sin importar la edad de su hijo, de acercarse a la escuela para saber su estatus escolar, así como para preguntar detalles de cuál es su conducta, con qué frecuencia asiste y los amigos con los que comparte sus tiempos libres.

Asimismo, no se debe permitir que el adolescente abandone la escuela, porque esto conllevará a que caiga en el ocio y que busque pertenecer a algún grupo, sin importar que sea delictivo.

"La abandonas (la escuela) estás en ocio pero necesitas pertenecer. Y si alguien que te acepta en actividades aunque sea ilícitas, el joven lo va a hacer porque se va a sentir aceptado", puntualizó la directora.

Poner límites. Es indispensable que un joven sepa que tiene límites hasta donde llegar, ya sea hora permitida para llegar a casa, días para salir, entre otros.

Si un joven no conoce límites existe la posibilidad que caiga en la delincuencia.

Comunicación. Los padres deben establecer un diálogo con sus hijos, es indispensable, señala Alejandra Olvera, que "platiquen con los jóvenes, que los escuchen, que les pongan limites; que no sean permisivos, que los atiendan y que no los abandonen"